Este fenómeno afecta principalmente destinos turísticos como Cancún, Playa del Carmen, Tulum y Puerto Morelos, donde la llegada masiva de sargazo ha impactado la actividad turística, la pesca y los ecosistemas marinos.
Expertos aseguran que la cantidad de sargazo frente al litoral quintanarroense es 27 veces superior al promedio histórico. Además de deteriorar la imagen de las playas, la descomposición de la macroalga reduce los niveles de oxígeno en el agua y genera gases y malos olores.
Derivado de esta situación, el Gobierno de México anunció una estrategia integral con una inversión superior a los 2 mil millones de pesos para fortalecer la contención y recolección del sargazo, privilegiando su captura en altamar antes de que alcance las playas.
Además, se contempla ampliar el uso de embarcaciones especializadas, barreras de contención y sistemas de monitoreo para mitigar el impacto ambiental y económico del fenómeno.