La pasión por la Selección Mexicana volvió a apoderarse de la Ciudad de México. El triunfo del Tricolor frente a Corea del Sur en su segundo compromiso del Mundial 2026 provocó una auténtica marea verde que inundó plazas públicas, avenidas, parques y puntos emblemáticos de la capital, donde más de 700 mil personas salieron a celebrar una noche que ya forma parte de los momentos más memorables de esta Copa del Mundo.

De acuerdo con cifras oficiales, la capital registró una asistencia superior a las 730 mil personas distribuidas en distintos puntos habilitados para seguir el encuentro de manera gratuita. Tan solo en el Zócalo capitalino y las calles aledañas, donde fueron instaladas pantallas gigantes como parte del FIFA Fan Fest, se congregaron más de 200 mil aficionados.

A esa cifra se sumaron alrededor de 130 mil asistentes en los 18 Festivales Futboleros distribuidos en las 16 alcaldías de la ciudad, así como cerca de 400 mil personas que, tras el silbatazo final, se dieron cita en Paseo de la Reforma, el Ángel de la Independencia y vialidades cercanas para festejar la victoria mexicana.

La capital se pintó de verde desde temprano

Desde las primeras horas del día, miles de aficionados comenzaron a ocupar los espacios públicos habilitados por el Gobierno de la Ciudad de México para seguir el partido. Jerseys verdes, banderas, sombreros, matracas, trompetas y todo tipo de artículos alusivos a la Selección Nacional comenzaron a dominar el paisaje urbano.

Las principales plazas públicas, deportivos y parques de la ciudad se transformaron en enormes escenarios mundialistas donde familias enteras, grupos de amigos y visitantes nacionales y extranjeros compartieron la emoción de seguir uno de los encuentros más esperados del torneo.

Mientras avanzaba la jornada, la expectativa fue creciendo en cada uno de los puntos de reunión. En el Zócalo, miles de personas siguieron otros encuentros mundialistas antes del duelo de México, mientras que el flujo de aficionados continuó aumentando hasta llenar gran parte de la Plaza de la Constitución.

El grito de “México” retumbó en toda la ciudad

Cuando comenzó el encuentro ante Corea del Sur, la emoción alcanzó su punto máximo. Tras entonar el Himno Nacional, los asistentes se entregaron completamente al partido.

A una sola voz, miles de personas corearon el tradicional «México, México, México», generando una atmósfera que se replicó simultáneamente en los diferentes festivales futboleros distribuidos por toda la ciudad.

Ni siquiera la lluvia registrada durante el medio tiempo logró apagar el entusiasmo de los aficionados. Cerca de las 20:00 horas, una intensa precipitación sorprendió a quienes seguían el encuentro en espacios abiertos, pero lejos de provocar desbandadas, la mayoría decidió permanecer en su lugar para continuar disfrutando del partido.

La respuesta de los asistentes confirmó una vez más el fervor que genera el Mundial en territorio mexicano.

El gol que hizo explotar la ciudad

El momento más esperado llegó durante la segunda mitad. Cuando la Selección Mexicana encontró el gol que terminó inclinando el marcador a su favor, la reacción fue inmediata.

Los gritos de celebración se escucharon desde el Centro Histórico hasta los barrios más alejados de la capital. Abrazos entre desconocidos, cánticos, saltos y lágrimas de emoción marcaron una de las imágenes más representativas de la noche.

La euforia fue creciendo conforme se acercaba el final del partido y, tras confirmarse la victoria del conjunto nacional, miles de personas comenzaron a desplazarse hacia Paseo de la Reforma y el Ángel de la Independencia, punto tradicional de celebración para los aficionados mexicanos.

El Ángel volvió a ser el epicentro de la fiesta

La victoria del Tricolor provocó que más de 400 mil personas se concentraran en Reforma y sus alrededores para festejar el segundo triunfo de México en la justa mundialista.

La celebración se prolongó durante varias horas y se extendió más allá de la medianoche. Familias completas, jóvenes y adultos ocuparon los alrededores del monumento para cantar, bailar y compartir el momento histórico.

La postal recordó algunas de las celebraciones más emblemáticas del futbol mexicano y confirmó que la fiebre mundialista atraviesa uno de sus momentos más intensos.

Operativo masivo y saldo blanco

Para garantizar la seguridad de los asistentes, la Secretaría de Seguridad Ciudadana desplegó un amplio operativo en todos los puntos de concentración.

Tan solo en el Fan Fest del Zócalo participaron 3 mil 400 elementos policiales apoyados por 296 vehículos. A ello se sumaron 291 efectivos y 75 unidades distribuidas en los diferentes Festivales Futboleros de las alcaldías.

Además, más de 10 mil servidores públicos participaron en tareas de organización, protección civil, movilidad, limpieza y atención ciudadana.

El Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM) brindó atención a ocho personas que presentaron malestares menores sin necesidad de hospitalización. Asimismo, una menor de 16 años fue trasladada a un hospital tras sufrir una lesión en el muslo.

Las autoridades reportaron que las actividades concluyeron con saldo blanco pese a la enorme afluencia registrada durante toda la jornada.
Los festivales futboleros también fueron un éxito

Entre las sedes con mayor asistencia destacaron Campos Revolución, Plaza Garibaldi, Utopía Meyehualco, La Bombilla, Deportivo Vivanco, Deportivo Hermanos Galeana, Utopía La Heroica, Unidad Independencia y Utopía Mixiuhca.

Sin embargo, la fiesta mundialista también se vivió intensamente en espacios como Parque Tezozómoc, Parque Las Américas, Parque de la Consolación, Deportivo San Mateo Tlaltenango, la Central de Abastos, Pilares Tlacopan, Deportivo San Francisco Tecoxpa, Deportivo Tláhuac y Deportivo Xochimilco.

La amplia distribución de sedes permitió que miles de personas disfrutaran del encuentro cerca de sus hogares y consolidó el modelo de celebración comunitaria impulsado por el Gobierno de la Ciudad de México durante el Mundial 2026.

Con dos triunfos consecutivos de la Selección Mexicana, la ilusión sigue creciendo. Y si algo quedó claro tras la victoria sobre Corea del Sur, es que el Mundial no solo se vive dentro de los estadios: también se juega, se canta y se celebra en cada rincón de la Ciudad de México.