Cd. Victoria, Tamaulipas.- Después de años de lucha, miedo y dolor, las niñas gimnastas víctimas de abuso sexual en Ciudad Victoria comenzaron a encontrar una respuesta en la justicia, aseguró la presidenta del Sistema DIF Tamaulipas, María Santiago de Villarreal.
Durante un mensaje público, señaló que la sentencia de 24 años de prisión contra el entrenador Ricardo “R” representa más que una resolución legal: es un paso importante para devolver tranquilidad y esperanza a las familias que durante mucho tiempo no dejaron de alzar la voz.
“La paz y esa realidad la vemos hoy en un caso muy especial, el de las valientes niñas gimnastas que sufrieron abusos. Este logro nos demuestra que cuando existe voluntad institucional y se suma a la lucha incansable de madres que no se rinden, la justicia sí es posible”, expresó.
Detrás de esta resolución existe una historia marcada por el valor de niñas que decidieron hablar y de madres que enfrentaron un largo proceso legal con la intención de proteger a sus hijas y evitar que otras menores vivieran situaciones similares.
Una de las madres de las víctimas dirigió un mensaje a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, en el que agradeció la atención brindada durante su visita a Ciudad Victoria en septiembre de 2025, así como el seguimiento institucional que se dio posteriormente.
En el documento entregado a la mandataria federal, las familias expusieron la situación de cinco de las doce denunciantes en contra del entrenador de gimnasia física Ricardo Rosario, acusado de abuso sexual agravado.
Las madres también reconocieron el acompañamiento del Gobierno de Tamaulipas, encabezado por Américo Villarreal Anaya, señalando que desde mayo de 2023 recibieron respaldo, orientación y sensibilidad durante el proceso judicial.
La resolución emitida el 31 de marzo de 2026 condenó al acusado a 24 años de prisión por abuso sexual agravado, convirtiéndose en la primera carpeta judicial resuelta en este caso; sin embargo, aún permanecen abiertas otras once investigaciones relacionadas.
Pese al desgaste emocional y los años de espera, las familias aseguraron que continuarán firmes en la búsqueda de verdad, justicia y reparación integral para las víctimas, además de insistir en la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección para la niñez y erradicar cualquier forma de violencia contra menores.