“Creo que, si Nicolás Maduro tiene que ser juzgado, debe ser juzgado en Venezuela, no en el extranjero”, fueron las palabras del mandatario brasileño durante una entrevista en la India.
Maduro y su esposa, Cilia Flores, permanecen detenidos preventivamente en Estados Unidos, acusados de vínculos con el narcotráfico, mientras el país sudamericano atraviesa cambios políticos con un gobierno interino.
Lula advirtió que la captura de un gobernante por fuerzas extranjeras sienta un precedente peligroso y reiteró la postura de Brasil sobre respetar la soberanía nacional.
El presidente brasileño también prevé reunirse con Donald Trump en marzo para abordar temas comerciales y de seguridad, además de cooperación contra el crimen organizado y el narcotráfico.