Desde el 23 de enero, en el norte y oeste de Japón comenzó una tormenta invernal que causó que varias de sus prefecturas quedaran “enterradas” bajo la nieve, la cuál alcanzó una altura de más de dos metros.
Las autoridades de Japón, dieron a conocer este 11 de febrero, que aproximadamente en una semana el número de fallecidos aumentó de 35 a 46 personas, siendo la mayoría de las víctimas en la prefectura de Niigata (17), seguida de las prefecturas de Akita (9), Yamagata (5), Hokkaido (5), Aomori (5) e Iwate (1).
También comentaron que la cifra de heridos por causas relacionadas con la nieve, como caídas o accidentes mientras trataban de retirar la acumulación de los tejados, aumentó de 393 a 558.
Además, más de mil 700 hogares sufrieron cortes de energía eléctrica y la mayoría de los servicios ferroviarios, incluidos los trenes bala, quedaron suspendidos. También las escuelas permanecieron cerradas en Aomori y otras regiones.
Ante estos hechos, la Agencia Meteorológica de Japón advirtió a los habitantes del país sobre las fuertes nevadas y sus consecuencias en el tráfico, además del peligro de posibles avalanchas y cortes de circulación en algunos puntos del archipiélago.