Rodríguez explicó que cumplió con las demandas estadounidenses por la constante presión y chantaje, priorizando “preservar el poder político” y mantener la unidad dentro del régimen chavista. La exvicepresidenta detalló que, inicialmente, se les informó que Maduro y su esposa habían sido asesinados, situación que luego resultó falsa.

La reunión, de casi dos horas, fue realizada con influencers y otros miembros del gabinete. Freddy Ñáñez, ministro de Comunicaciones en ese momento, defendió a Rodríguez y subrayó que su liderazgo era clave para mantener la cohesión política.

Medios venezolanos afirman que no hay confirmación independiente de las amenazas y advierten que la narrativa podría estar destinada a consolidar apoyo interno. Desde la captura de Maduro, el régimen ha mostrado una mezcla de retórica desafiante y cooperación con Estados Unidos, manteniendo la represión y sin anunciar un cronograma electoral claro.