Una pareja de pastores mexicanos fue detenida por agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) cuando viajaba desde el aeropuerto de McAllen, Texas, hacia un retiro espiritual, denunciaron organizaciones religiosas.
Se trata de Nepthalí Zozaya Saucedo y Cinthia Saraí Cardona Otero, quienes, de acuerdo con sus colegas, cuentan con visas religiosas y llevan más de una década trabajando como líderes de una comunidad cristiana en territorio estadounidense.
La pareja viajaba hacia un encuentro pastoral organizado por la Asociación Evangelista de Billy Graham, cuando fueron interceptados el pasado jueves.
Denuncian presión para firmar salida voluntaria
Integrantes de la Red Nacional Latino Cristiana (LCNN) señalaron que los agentes migratorios habrían obligado a la pareja a firmar documentos de salida voluntaria bajo la amenaza de separarlos de sus tres hijos, quienes tienen ciudadanía estadounidense.
Sandy Ovalle, integrante de la junta directiva de LCNN, calificó como preocupante la situación y pidió que se respeten los derechos de la familia.
«Estamos profundamente perturbados por los informes de que el ICE amenazó con separarlos de sus hijos si no firmaban documentos de salida voluntaria», señaló.
Pastores mexicanos llevan años trabajando en Estados Unidos
Compañeros de la pareja indicaron que ambos han servido durante más de 10 años en la Comunidad Cristiana Emmanuel, perteneciente a las Asambleas de Dios en el Distrito Hispano de la Costa del Golfo de Texas.
El pastor Eddie de la Rosa, superintendente del Distrito Hispano del Golfo de Texas, pidió a las autoridades migratorias liberar a la pareja y permitir que se reúna con sus hijos.
ICE mantiene bajo custodia a la pareja
De acuerdo con la base de datos del ICE, ambos permanecen bajo custodia de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
Organizaciones cristianas comenzaron una campaña para solicitar su liberación y exigir que se respete el debido proceso migratorio.
Aumentan detenciones migratorias en Estados Unidos
La detención ocurre en medio del endurecimiento de las políticas migratorias impulsadas durante la administración del presidente Donald Trump, que ha promovido mayores operativos contra personas en situación migratoria irregular.
Organizaciones religiosas también han expresado preocupación por cambios que permitirían acciones migratorias en templos y eventos religiosos, espacios que anteriormente eran considerados de mayor protección.