Los hechos se dieron en Hastings, Michigan, donde una manada de ciervos caminaba tranquilamente por la calle, cuando uno de ellos decidió separarse y explorar un poco la ciudad.
Mientras el ciervo caminaba, terminó por entrar al asilo de ancianos Thornapple Manor, donde le dio un buen susto a los enfermeros que se encontraban dentro del asilo, quienes lo vieron “visitar” las instalaciones.
Uno de los enfermeros corrió junto con el ciervo, el cuál derrapó por los pasillos, se enredó en las cortinas y chocó con algunas sillas de rueda antes de que el enfermero lo ayudara a salir del asilo en menos de un minuto.
Las cámaras de seguridad captaron todo y los residentes vivieron más acción que en toda la semana. Se dice que no hubo heridos y que solo hubo daños menores en una ventana y persianas.
El asilo de ancianos incluso bromeó sobre el incidente en línea, escribiendo:
«Nuestra ‘Jane Doe’ fue dada de alta de manera segura de vuelta a los bosques del condado de Barry. Nos enorgullecemos de ser acogedores… pero este podría ser nuestro huésped más inesperado hasta ahora.»