Irán cerró este miércoles el estrecho de Ormuz como respuesta a los ataques de Israel en diversas regiones de Líbano, en un nuevo episodio de escalada en el conflicto de Medio Oriente.
De acuerdo con el Ministerio de Salud libanés, los bombardeos dejaron al menos 112 muertos y 837 heridos, en lo que representa uno de los episodios más violentos desde el inicio de la confrontación. Los ataques impactaron zonas residenciales en el centro de Beirut, así como en los suburbios del sur de la capital y regiones del sur y este del país.
Autoridades de Israel y Estados Unidos señalaron que Líbano no forma parte de la tregua acordada con Irán, lo que mantiene la tensión en la región. El cierre del estrecho de Ormuz podría afectar el tránsito marítimo y el comercio internacional, al tratarse de una de las rutas energéticas más importantes del mundo.