Ataques aéreos sacudieron la capital de Teherán este martes, en medio de una creciente tensión internacional por el control del Estrecho de Ormuz. Ante el riesgo de nuevos bombardeos, autoridades iraníes llamaron a jóvenes a formar cadenas humanas para proteger centrales eléctricas, en una medida que refleja la gravedad del conflicto.

La escalada ocurre horas antes de que venza el ultimátum impuesto por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien advirtió que ordenará ataques contra infraestructura clave de Irán si no se reabre completamente el tránsito en el estrecho, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial. Aunque continúan los esfuerzos diplomáticos, Teherán rechazó la última propuesta estadounidense, lo que mantiene la incertidumbre sobre un posible acuerdo.

Expertos y líderes internacionales han advertido que un ataque de gran escala contra instalaciones civiles, como centrales eléctricas y puentes, podría constituir un crimen de guerra. Pese a que Trump ha extendido plazos en ocasiones anteriores, aseguró que esta vez el límite es definitivo, elevando la tensión y dejando a la población iraní en alerta ante un posible escenario de conflicto mayor.