Durante su primera reunión de Gabinete, el expresidente Donald Trump reiteró su firme postura en cuanto a los aranceles que podrían aplicarse a México, a pesar de los avances en la lucha contra el tráfico de fentanilo y la reducción de migración irregular en la frontera. «No voy a detener los aranceles. No. Millones de personas han muerto a causa del fentanilo que entra por la frontera», afirmó Trump, refiriéndose a la grave crisis de opioides que afecta a los Estados Unidos.
El presidente de Estados Unidos destacó que, aunque México ha mostrado avances en la lucha contra el tráfico de fentanilo, la responsabilidad de la situación recae también en su país y en otras naciones. «Es muy difícil cruzar la frontera, pero el daño ya está hecho. Hemos perdido millones de personas debido al fentanilo. Viene principalmente de China, pero llega a través de México y Canadá», dijo Trump, quien continúa centrando su discurso en la lucha contra el narcotráfico.
El Secretario de Comercio de EE. UU., Howard Lutnick, informó que se está evaluando el impacto de las acciones de México en la disminución del tráfico de fentanilo. En este sentido, se analiza si la pausa de 30 días acordada con el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, sobre la aplicación de aranceles, se extenderá más allá de la fecha límite del 4 de marzo, cuando se tomará la decisión final.
Por su parte, Trump había mencionado una fecha del 2 de abril para la evaluación de aranceles recíprocos con otros países, pero Lutnick enfatizó que la fecha crítica sigue siendo el 4 de marzo. Será entonces cuando se determine si la medida de suspender aranceles para México y Canadá continuará o si se reactivarán las tarifas propuestas.
Este enfrentamiento entre los avances en seguridad fronteriza y la necesidad de abordar el tráfico de fentanilo, que sigue siendo una de las principales preocupaciones de la administración estadounidense, promete continuar siendo un tema clave en las políticas migratorias y comerciales de Estados Unidos.