«En materia de comercio, he decidido, por razones de equidad, que cobraré un arancel recíproco. Cualquier país que cobre a Estados Unidos, nosotros se lo cobraremos a ellos, ni más ni menos», declaró el mandatario, a través de su red social «Truth».
Trump también señaló que su administración considerará el Impuesto al Valor Agregado (IVA) de otros países como una barrera similar a los aranceles y tomará medidas para evitar que los bienes sean enviados a través de terceros países con el fin de eludir impuestos comerciales.
Asimismo, adelantó que se evaluarán subsidios y barreras no monetarias que algunos países utilizan para restringir la entrada de productos estadounidenses o para impedir la operación de empresas de EE.UU. en sus territorios.
Según el presidente, su gobierno podrá determinar el costo exacto de estas prácticas y tomará medidas al respecto.
Trump enfatizó que aquellos países que deseen evitar estos nuevos aranceles pueden reducir o eliminar sus impuestos comerciales sobre productos estadounidenses.
«No hay aranceles si usted fabrica o construye su producto en los Estados Unidos», afirmó.
El mandatario justificó esta medida alegando que Estados Unidos ha sido tratado injustamente durante años en materia comercial y que su nueva estrategia traerá «justicia y prosperidad».
También instó a otros países a «recordar el apoyo que EE.UU. les ha brindado a lo largo de los años» y a adoptar un comercio más equitativo.
Para la aplicación de esta política, Trump ordenó a los titulares de Estado, Comercio, Tesoro y la Oficina del Representante Comercial de EE.UU. a trabajar en la implementación del principio de reciprocidad en el comercio exterior.