El acuerdo entre Estados Unidos y Rusia surgió después de una reunión clave entre altos funcionarios de ambos países en Riad, Arabia Saudita, que marcó el primer encuentro de esta magnitud desde el inicio de la invasión rusa el 24 de febrero de 2022. Sin embargo, Kiev y las principales potencias europeas no estuvieron presentes en la discusión.

El presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo ruso, Vladimir Putin, ya habían mantenido conversaciones la semana pasada, acordando iniciar «inmediatamente» un proceso de negociaciones para poner fin al conflicto. Ambos líderes también mencionaron la posibilidad de un encuentro personal, aunque aún no se ha concretado.

Por su parte, los jefes de la diplomacia de ambos países, Marco Rubio de Estados Unidos y Serguéi Lavrov de Rusia, confirmaron que se asignarán equipos de alto nivel para trabajar en una solución al conflicto en Ucrania.

«Estableceremos un mecanismo de consulta y sentaremos las bases para una futura cooperación en asuntos geopolíticos de interés común, así como en las oportunidades económicas que surgirán de una resolución del conflicto», afirmó el Departamento de Estado estadounidense.

Rusia, a través de Yuri Ushakov, consejero diplomático del Kremlin, ofreció menos detalles, limitándose a afirmar que se habían discutido las posiciones de principio y que los equipos de negociadores se pondrán en contacto «cuando sea oportuno».

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, quien se encuentra en una visita oficial en Turquía, no tardó en expresar su descontento por la falta de participación de Ucrania en las conversaciones. «Es otra reunión sobre Ucrania, pero sin Ucrania», declaró enérgicamente, subrayando que cualquier negociación debe incluir a su país en el proceso.