Agencias

Luego del descanso navideño, múltiples países de Europa retornaron a las clases presenciales pero con rigurosas medidas como el uso de cubrebocas y pruebas COVID obligatorias.

Las autoridades en Reino Unido permitieron el regreso a clases en plena ola de la variante Ómicron con medidas especiales como unidades de ventilación de salones y kits de prueba para los estudiantes.

El secretario de Educación británica, Nadhim Zahawi, sostiene que es “prioridad” mantener escuelas abiertas, donde la ventilación es su principal vía para impedir contagios de la mano de pruebas y cubrebocas.

En otros países de Europa reabren escuelas o se preparan para seguir los pasos similares.

En Alemania a partir de este lunes 3 de enero en varias zonas regresan a las aulas igualmente con pruebas.

Los test de coronavirus  “ya son una rutina absoluta en la escuela, antes de las clases, y queremos mantenerlas”, afirmó la ministra de educación regional en Berlín, Astrid-Sabine Busse.

En Francia regresaron más de 12 millones a las escuelas con cubrebocas obligatorio en el aula. En caso de un positivo, todos los niños tienen que dar negativo en tres pruebas los siguientes cuatro días para acudir a la escuela.

Italia no prevé regresar a clases aún por el aumento de infectados. El retorno sería 20 o 30 días más tarde para vacunar más alumnos.

Holanda (Países Bajos) analizan si aceptan o no regresar a los salones de clase por la oleada de Ómicron.