Agencias

Por segunda vez esta semana, dos astronautas flotaron fuera de la Estación Espacial Internacional el viernes para aprestarla para recibir nuevos paneles solares.

La astronauta Kate Rubins, de la NASA, y el japonés Soichi Noguchi salieron a completar el trabajo iniciado el domingo pasado en el puerto más lejano del laboratorio orbital. Deben terminar de instalar soportes y puntales y ajustar algunas tuercas.

El equipo recibirá en junio el primer juego de paneles solares mejorados.

La NASA está mejorando la red eléctrica de la estación espacial para alojar a más astronautas y experimentos ahora que la compañía SpaceX está enviando tripulaciones y Boeing espera hacerlo hacia fines de año. Los ocho paneles solares instalados se han degradado con el tiempo; los más antiguos fueron instalados hace 20 años.

Las seis alas solares nuevas (que son más pequeñas, pero más eficientes) serán instaladas sobre las anteriores y elevarán la capacidad eléctrica de la estación en un 30%. Boeing suministra los paneles y SpaceX los transportará de a dos a lo largo del año próximo.

Durante la caminata espacial del domingo, Rubins y el estadounidense Victor Glover se encontraron con tuercas trabadas que les impedían completar la instalación de los soportes.

La NASA decidió que la conclusión del trabajo era más importante que otras tareas previstas para el viernes, como purgar y reajustar las mangueras del amoníaco refrigerante. Esto se realizará en futuras caminatas.

Esta caminata previsiblemente es la última de los residentes actuales de la estación, a punto de finalizar sus misiones de seis meses.

Rubins regresará a la Tierra en una cápsula rusa junto con dos cosmonautas de ese país. Noguchi, Glover y otros dos estadounidenses lo harán por SpaceX a fines de abril o mayo.