Agencias

El Manchester United esperó 16 años para enfrentar a su viejo rival Leeds en la Liga Premier y lo hizo ver como un equipo de segunda clase.

El United consiguió una victoria de 6-2 el domingo, aunque ambos clubes pudieron fácilmente anotar más goles. Los Red Devils están de regreso en la pelea por el título de la liga en el tercer puesto.

Este fácil triunfo puso al United por delante del Tottenham, que arrasó con el United 6-1 en octubre, pero ahora está plagado de problemas. Una derrota de 2-0 con el Leicester dejó a los Spurs fuera de los puestos de Liga de Campeones, y el equipo de Jose Mourinho tiene un empate y dos derrotas en un periodo de ocho días.

Scott McTominay se vio como uno de los mejores anotadores de la Liga Premier cuando el United tomó una tempranera ventaja sobre el Leeds.

El centrocampista McTominay —que no había anotado en la Premier desde marzo— marcó a los dos minutos y de nuevo tres minutos después, cuando la defensa del Leeds le dejó suficiente espacio.

Bruno Fernandes y Victor Lindelof extendieron la ventaja del United ante la nula labor defensiva del Leeds. Le siguieron goles de Daniel James y Fernandes en la segunda parte.

Antes, con gol de Jamie Vardy de penal y un autogol de Toby Alderweireld, el Leicester se apuntó una victoria de 2-0 sobre Tottenham para ascender al segundo lugar de la tabla de la Liga Premier, rebasando al club del norte de Londres.

El Leicester, el inesperado ganador del título en 2016, se encuentra ahora a tan solo cuatro puntos del campeón defensor Liverpool luego de 14 jornadas.

En tiempo de reposición de una primera mitad carente de claras oportunidades de gol, Vardy puso al Leicester adelante de penal luego que el defensor Serge Aurier, del Tottenham, derribó a Wesley Fofana.

Tottenham se salvó al inicio del segundo tiempo cuando un largo disparo de James Justin fue magistralmente recibido por James Maddison antes de anotar —pero el VAR lo anuló por posición adelantada.

No obstante, el Leicester anotó el segundo en la hora cuando un remate de cabeza de Vardy pasó por la portería antes de ser desviado por Alderweireld, quien no tenía presión rival.

El resultado permitió que el técnico del Leicester, Brendan Rodgers —quien fungía como timonel de la academia del Chelsea en 2004 cuando Mourinho dirigía al club de primera división— se apuntara su primera victoria sobre su mentor en su octavo encuentro.

Dos semanas después que el Tottenham venciera a Arsenal frente a 2.000 aficionados, las tribunas del estadio en el norte de Londres se cerraron de nuevo —después de haber estado abiertas para solo dos partidos— por el reforzamiento de las restricciones para frenar la pandemia de coronavirus en la capital.

Mientras que en Brighton, un gol de Danny Welbeck cerca del final acabó con las esperanzas de un Sheffield United con 10 hombres de llevarse su primera victoria de la temporada en la Liga Premier, y Brighton rescató un empate de 1-1.

Pese a que John Lundstram recibió tarjeta roja en el primer tiempo, Sheffield se enfilaba a un triunfo de 1-0 gracias a un disparo desviado de Jayden Bogle a los 63 minutos.

Eso cambió cuando un pase cruzado profundo fue desviado para que Welbeck lo recibiera con el pecho y definiera a los 87. Brighton se colocó dos puntos arriba de la zona de descenso en el 16to lugar y Sheffield se quedó en el fondo de la tabla con apenas dos puntos luego de 14 encuentros, el peor inicio de cualquier equipo desde que la Premier inició en 1992.