Agencias

Ciudad de México.- La mujer no debe ser empoderada ni sumisa, debe hallar un equilibrio e igualdad con el hombre, afirmó la cantante mexicana Edith Márquez.

“El empoderamiento de la mujer está bien, pero hasta cierto punto. De ninguna manera estoy en favor del machismo, pero también creo que se ha confundido el empoderamiento con la igualdad de lo que el hombre y la mujer pueden hacer”, resaltó.

Hablar del tema es delicado, aseguró la intérprete de éxitos como Mírame y Aunque sea en otra vida, pues las opiniones son diversas y todas defienden su razón.

Sin embargo, consideró importante no perder de vista que si bien la mujer de hoy es independiente y puede sacar adelante a su familia, es igual de fundamental que “el hombre también participe sin ser el macho que la obligue a quedarse en casa y que, además, se calle la boca.

“Creo que se debe encontrar el equilibrio en la vida y en todos los temas que se aborden porque es lo más sano y lo más sabio. Normalmente nos vamos por un lado o por el otro, sólo hay que procurar encontrar el punto medio”.

En su caso, dijo la ex-Timbiriche, le tocó ser padre y madre a la vez de sus dos hijos (Nicolás y Sebastián).

“Aunque las mujeres así salimos adelante, también nos gustaría tener una persona a nuestro lado que en la lucha sea hombro con hombro, no nada más ponerte tú como la heroína de la historia. Es importante que no se pierda de vista el papel que el hombre tiene dentro de una familia y de la sociedad”.

Con 35 años de trayectoria artística, Edith Márquez le ha cantado al amor y al desamor, a la mujer dolida y a la lastimada. Muchos temas son biográficos, mientras que otros decidió grabarlos porque al escuchar la letra se le enchinó la piel y pensó que las mujeres podrían identificarse.

“Si hay canciones que me tocan algo, las grabo porque seguramente podré tocar los sentimientos y emociones de la gente. En el caso de Completamente blindada, la escribí junto con Bruno Danzza y tiene que ver conmigo”.

Se trata de comunicarle al público las vivencias, sensaciones y sentimientos aunque no sean propios, dijo. Pero al mismo tiempo, deben tener una coherencia con el intérprete.

“Saber qué cantar es una responsabilidad muy grande y no sólo con el público, también con mis hijos, mi familia y mis padres quienes me enseñaron a actuar en la vida, a saber diferenciar lo que estaba bien y lo que estaba mal. A ellos les debo todo”.

Son 35 años de carrera, pero también 35 años de disciplina, paciencia, resistencia, perseverancia, pasión y sacrificios, aseguró quien en la década de los ochenta protagonizó el programa familiar Papá soltero, al lado de César Costa, Gerardo Quiroz y Luis Mario Quiroz.

 

Con información de Excelsior